domingo, 6 de julio de 2008

-El penúltimo consejo...

Corn, desde que contactase con un anciano chasman, muy experto en conducirte a través de los pasillos oscuros o resplandecientes de ese palacio donde aterrizas tras ingerir peyote.

Es droga, dijo, sanadora. Que cura la mente por derivarnos hacias nosotros mismos.

Complejo tema.

Los estigmas, en forma de herpes, ratificarán la contraccción tiempo atrás de un letal virus. Todo a cambio de un ratito mal organizado y sucio de lujuria.


La primera infección, la que suele anteceder son hongos encubiertos en el aparato genital. Sobre todo, en el de la mujer.

Los estigmas son la evidente y repentina aparición de herpes por todo el cuerpo. La cara, inclusive.